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Nadie sabe si El Corte Inglés podrá abrir el 11 de mayo. Y los centros comerciales reclaman poder abrir.

Falta concreción en los planes de «desescalada», y lo que se sabe no gusta a todos.

El grado de indefinición en los planes de retorno a la normalidad económica-laboral-social en el país sigue siendo alto. El Consejo de Ministros del martes, según ha trascendido, fue, además de largo, discutido; y no (o no sólo) por posturas enfrentadas en el seno del Gobierno, sino por una cierta imprecisión en los redactados, de textos que además eran farragosos por la amplitud de la materia y el grado de detalle. Sin embargo, justamente en esos detalles falta concreción.

Por ejemplo, no se ha establecido qué tamaño de comercio puede abrir ya el lunes 4 de mayo (fase Cero). Y, menos aún, en la fase Uno (11 de mayo). En principio, y puesto que no se explicitan tamaños de local, parece que podrán abrir tanto grandes como pequeños, con tal de que no se encuentren dentro de un centro comercial. Eso podría conllevar que no pueda abrir una pequeña tienda dentro de uno de estos parques comerciales, mientras que sí podría hacerlo una tienda enorme en el centro de la ciudad.

Pero también esto suscita dudas. Por ejemplo, se ha planteado la pregunta de si un gran almacén (vaya, El Corte Inglés) debe considerarse como una tienda grande, o como un centro comercial, a esos efectos. O si los hipermercados o «grandes supermercados» (Carrefour tiene algunos establecimientos urbanos de grandes dimensiones) que ya abrían su sección alimentaria podrán abrir en su totalidad o deberán mantener cerradas las áreas que hoy están en esa situación.

La patronal de la gran distribución, Anged, y la Asociación Española de Centros y Parques Comerciales, han expresado sus puntos de vista al Gobierno y sus quejas. Todas piden mayor claridad, así como que la apertura sea simultánea para todo el comercio, sin distinciones.