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Lave a diario la ropa de los vendedores, y otros retos del comercio en la Fase Cero. Lo más nuevo, el tamaño: sólo comercios de hasta 400 m2.

Atención individualizada, sin colas ni esperas, a dos metros de distancia, y no toque usted nada.

Al Gobierno se le ha podido acusar hasta ahora de bastante improvisación e indefinición en sus actuaciones durante el presente estado de alarma, pero en las disposiciones publicadas ayer en el BOE hemos visto lo contrario: una exhibición de minuciosidad normativa. Que en un anexo de recomendaciones y buenas prácticas llega a extremos excesivos, de esos que está bien leerse pero que, si se siguen a rajatabla, absorben toda la actividad e impiden el desarrollo comercial normal… aunque, todo debe decirse, cabe que en los primeros días sobre tiempo libre en los comercios.

Así, el Ministerio de Sanidad ha sido profuso en detalles a la hora de determinar las «condiciones para la apertura al público de establecimientos y locales comerciales minoristas y de prestación de servicios asimilados» en la denominada Fase Cero de retorno gradual a la normalidad.

Para no ser demasiado prolijos, pasaremos por alto lo que puede hacerse en el comercio en las zonas de mayor relajación de las medidas, que, como ya habíamos recogido la pasada semana, se reducen a los territorios de tres islas; Formentera en Baleares, y La Gomera, La Graciosa y El Hierro en Canarias. Sólo digamos que allí se autoriza la apertura de comercios de menos de 400 m2, sin necesidad de cita previa. Eso (que no haya cita previa) es la diferencia principal.

Para el resto del país, se permite la reapertura de los establecimientos y locales comerciales minoristas y de prestación de servicios asimilados, cuya actividad se hubiera suspendido tras la declaración del estado de alarma, a excepción de aquellos que tengan una superficie de más de 400 m2, así como de aquellos que tengan carácter de centro comercial o de parque comercial, o que se encuentren dentro de los mismos sin acceso directo e independiente desde el exterior.

Esto introduce dos novedades respecto a lo que se había venido declarando en conferencias de prensa. La primera, el límite de tamaño. La pasada semana no se dijo nada de metros cuadrados, e incluso se llegó a plantear la pregunta de si podrían abrirse los centros de El Corte Inglés que no se hallasen dentro de un parque comercial. La segunda, lo del «acceso directo e independiente desde el exterior» para los centros comerciales. Eso introducirá una nueva duda. Hay parques comerciales en los que algunas tiendas disponen de acceso desde las fachadas del recinto, y no sólo desde las «calles interiores». ¿Podrán abrir estas? Es un caso particularmente aplicable al de algunos centros comerciales urbanos. Parece que, de acuerdo con la norma, sí pueden.

UNO A UNO. —

Para todo este comercio serán aplicables las siguientes condiciones:

1) Cita previa. Se implementará un sistema de citas que garantice la permanencia en el interior del establecimiento o local en un mismo momento de un único cliente por cada trabajador (¿cómo se acreditará esto en caso de una inspección?). No habrá zonas de espera en el interior de los locales.

2) Se garantizará la atención individualizada con la debida separación física prevista en este capítulo o, en el caso de que esto no sea posible, mediante la instalación de mostradores o mamparas.

3) Se establecerá un horario de atención preferente para mayores de 65 años, que deberá hacerse coincidir con las franjas horarias para la realización de paseos y actividad física de este colectivo. Es decir, de 10:00 a 12:00 y de 19:00 a 20:00 h.

Podrán montarse sistemas de recogida en el local de los productos adquiridos, siempre que garanticen una recogida escalonada que evite aglomeraciones en el interior del local o su acceso.

Los clientes sólo podrán proceder del mismo municipio, salvo que el servicio o producto no se encuentre disponible allá donde residan. En fin, ir de compras no podrá servir de excusa para desplazamientos personales. [¿Quiere esto decir que el comercio debe preguntar al cliente su dirección de residencia cuando concierta la cita?]

DESINFECCIÓN Y LIMPIEZA. —

Deberán aplicarse estrictas medidas de higiene en los establecimientos.

A) Dos veces al día (una de ellas, obligatoriamente, al finalizar la jornada, y la otra preferentemente una pausa a mediodía), limpieza y desinfección generales, pero sobre todo de superficies de contacto frecuentes como pomos de puertas, mostradores, muebles, pasamanos, máquinas dispensadoras, suelos, teléfonos, perchas, carros y cestas, grifos, y otros elementos de similares características.

El decreto especifica cómo deben realizarse estas limpiezas: mediante diluciones de lejía (1/50) o uso de desinfectantes aprobados, y empleando equipos de protección individual que se desecharán tras cada uso.

También habrá una limpieza y desinfección de puestos de trabajo en cada cambio de turno.Las medidas de higiene se extenderán también a zonas privadas de los trabajadores, tales como vestuarios, taquillas, aseos, cocinas y áreas de descanso.

Uniformes y ropa de trabajo deberán lavarse y desinfectarse cada día, en ciclos de 60-90 grados. Si los empleados no llevan uniforme, y tienen contacto con clientes, deberán lavar sus ropas igualmente a diario.

Se garantizará ventilación adecuada.

Salvo estricta necesidad, los clientes no utilizarán aseos de los comercios. Si lo hacen, deberán limpiarse de inmediato sanitarios, grifos y pomos. En el comercio electro no solían tener acceso a los aseos, así que no tiene mucha incidencia.

Se impone la obligación de contar con papeleras, preferentemente de tapa y pedal, para depositar pañuelos y material desechable, que deberán ser limpiadas de forma frecuente, como mínimo una vez al día.

DISTANCIAS, FICHAJE HORARIO Y OTROS ASPECTOS. —

Hay numerosas medidas de prevención de riesgos relativas al personal de los locales.

Se impedirá la reincorporación laboral a trabajadores en aislamiento domiciliario por síntomas de Covid-19 o haber tenido contacto con afectados. Esto en realidad es una perogrullada: alguien confinado o en cuarentena no puede salir de su domicilio para nada; ni para trabajar (naturalmente).

Habrá que mantener dos metros de distancia interpersonal de seguridad (o de un metro y medio si hay elementos de protección o barreras, tales como mamparas). De o ser esto posible, serán obligatorias las mascarillas.

Todos los trabajadores deberán contar con equipos de protección individual adecuados al nivel de riesgo, geles hidroalcohólicos con actividad virucida y, si no es posible, agua y jabón.

El fichaje con huella dactilar será sustituido por cualquier otro sistema de control horario, o bien se deberá desinfectar el dispositivo de fichaje antes y después de cada uso.

Las medidas de distancia deberán cumplirse también en vestuarios, taquillas y aseos de los trabajadores, áreas de descanso, comedores, cocinas y cualquier otra zona de uso común.

NO TOCAR. —

También hay medidas relativas a los clientes. Por ejemplo, que «el tiempo de permanencia en los establecimientos y locales será el estrictamente necesario para que los clientes puedan realizar sus compras o recibir la prestación del servicio». Lo que no significa gran cosa, puesto que nadie va a medir ese tiempo ni determinar cuánto es necesario para la compra, a menos que se considere que el cliente debe llegar a tiro fijo, pedir un producto, preguntar el precio y pagar, sin consultar sobre el producto ni solicitar asesoría.

Importante: allí donde haya zonas de autoservicio (piensen en pilas-baterías, o en artículos de menaje), deberá prestar el servicio un trabajador del establecimiento, con el fin de evitar la manipulación directa por parte de los clientes de los productos. Y, atención, no se podrá poner a disposición de los clientes productos de prueba. No es muy común en el sector, pero cabe la posibilidad.

De todo ello se deprende, por otro lado, que no se consentirá al usuario tocar los artículos. Ni abrir las puertas del frigorífico ni empuñar la cámara fotográfica ni pasar el dedo por la pantalla de la tableta. Atentos, pues.