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La mitad del comercio electro ya tiene las puertas abiertas, y el lunes se espera que abra todo el de menos de 400 m2.

Esta semana se ha empleado en preparar las condiciones de trabajo en la reapertura.

Esta primera semana, que ha sido la de la llamada «Fase Cero» de retorno a la normalidad, ¿cuánto comercio físico de electrodomésticos ha retornado al trabajo? El lunes no llegó al 20%, según ha estimado la Federación Española de Comerciantes de Electrodomésticos, Fece. Pero a lo largo de la semana se ha ido reincorporando a la actividad un número mayor de tiendas, parece que hasta un poco por encima de la mitad (50%).

Buena parte de los grandes comercios, que tenían ERTEs de fuerza mayor, han aguardado a su finalización. Como se sabe, esos ERTE rápidos tenían vigencia todo el tiempo en que el comercio estuviera obligado a cerrar, pues en ello consistía la «fuerza mayor». Salvo para los de gran tamaño (por encima de 400 m2), que todavía no están autorizados a abrir, esa obligación expira el lunes (excepto en las provincias en que se determine que no se puede abrir, cosa que todavía está por anunciar).

Desde el día 11 se espera que la práctica totalidad del pequeño y mediano comercio de electrodomésticos, de calle, esté reabierto. La corriente semana, tal y como ya habíamos especulado previamente, se ha dedicado en su mayoría a prepararlos en materia de higiene y seguridad sanitaria para la nueva etapa, aplicando medidas y definiendo protocolos, dotándose de mascarillas y otros equipos de protección individual para seguridad del personal y del cliente, y en algunos casos delimitando áreas de trabajo, poniendo marcas en el suelo que ayuden a reconocer las distancias idóneas entre personas, imprimiendo cartelería informativa sobre medidas de seguridad, etc.

Naturalmente, además, se han hecho ventas. ¿Con cita previa? ¡Por supuesto! Aunque fuese de 10 segundos antes de entrar. Eso sí, cumpliendo el objetivo básico de esa medida: atención de uno a uno (un cliente por vendedor), sin colas de espera, y evitando el «shopping» deambulante; se trataba de llegar, pedir, comprar, y a casa.